Lamentablemente la maestra quien yo quería entrevistar para esta tercera
entrada no estaba disponible. Por lo cual les estaré hablando un poco más de
mis experiencias con el bilingüismo. Específicamente en el contexto académico.
Yo crecí en un ambiente donde únicamente se hablaba español, este era el
lenguaje cual mis padres sabían. Por lo cual desde chiquita fui expuesta al español,
usualmente solo escuchaba el español en las conversaciones, entre mis padres o las
conversaciones entre mis padres, mi hermano y yo. Por estas razones considero
que el español es mi primer idioma y el inglés como mi segundo idioma. Yo seguí
hablando únicamente español hasta que era hora de ir a la primaria. Recuerdo
que me habían puesto en clases bilingües. En las clases se hablaba español y un
poco de inglés. Mis maestros nos enseñaban en español y poco a poco nos iban
enseñando inglés a través de los años. Algo que recuerdo en mis primeros años en
la escuela primaria es como mi maestra tenía en la pared los números del cero a
cien. La idea era que al ver estos números pudiéramos contarlos desde el comienzo
hasta el final. Pero también debíamos que saber los números en inglés, aunque
si me recuerdo bien en inglés no nos exigían saberlos hasta el cien. Para la
materia de matemáticas la maestra también tenía una pared donde tenía palabras
claves para que nosotros usáramos para referirnos cuando resolviéramos problemas
(Wright, 2015, p.272)
Unas de mis dificultades más grandes fue la gramática, al escribir en
inglés. Yo estaba acostumbrada a que una palabra se escribe como suena. Por
ejemplo, la palabra casa se escribe c-a-s-a. Pero en inglés se escribe h-o-u-s-e, para mí esto era un poco
complicado ya que típicamente lo escribía como sonaba. Otras palabras que
claramente recuerdo que tenía problemas era con good y because. Ya que en
el español no hay palabras que tengan doble “o”, cuando escribía good lo escribía como god, al escribirlo así me fui de querer
decir “bien” a estar diciendo “Dios”. Otra cosa que tuve dificultad era con la pronunciación
de ciertas palabras. Una de las palabras más difíciles para pronunciar para mi
eran three y tree, uno se refiere al numero y el otro a un árbol respectivamente
(Wright, 2015, p.33). Lo difícil era que algunas letras en inglés tienen diferentes
sonidos (Wright, 2015, p.31). Por
ejemplo, la “a” en la palabra page es
muy diferente que la “a” en la palabra fast.
Algo que me ayudo con la pronunciación era que la maestra nos ponía a leer
en voz alta en clase. Al escuchar a mis compañeros leer me ayudaba a saber como
pronunciar unas palabras en cuales yo no sabía como decir. Y si había una
palabra en cual no sabíamos como pronunciar la maestra nos ayudaba (Wright,
2015, p.268).
Al estar en clases en cuales solo se enseñaban en inglés creo que lo que
me ayudo a mejorar mi inglés era que la maestra también hablaba en español
(Wright, 2015, p.263). Ella nos enseñaba en inglés y nos motivaba a usarlo, pero
cuando nos preguntaba algo en inglés y no sabíamos cómo decirlo en inglés ella
nos decía que lo podíamos decir en español, nuestro lenguaje materno. Luego después
de decirlo en español ella nos decía como se dice en inglés y nos hacía repetirlo.
También tenían en la pared los números escritos en inglés y en español usando
dos diferentes colores. En lo personal creo que mi lengua materna, el español, me
ayudó mucho en poder tener mejor conocimiento del inglés. Especialmente cuando aprendíamos
nuevo vocabulario. Usualmente durante la semana repasábamos las palabras de
vocabulario en clase y nos hacían escribir una oración. Para mí lo que me
ayudaba recordar palabras un poco complicadas era que usaba mnemotécnicas (mnemonics). Conectaba palabras de ambos
idiomas para poder recordar el significado de la palabra en cual estábamos aprendiendo
(Escamilla et al., 2014, p.73). Cuando estudiaba las palabras de vocabulario
trataba de conectarlas con palabras en español, buscando cognados entre ellos.
Pero también buscaba falsos cognados en cuales se escriben algo similar pero que
tienen diferentes significados (Escamilla et al., 2014, p.71). Aunque estos
mismos falsos cognados a veces me traían problemas ya que yo asumía que la
palabra en inglés tenía el mismo significado que en español. Por ejemplo, la palabra
assist no tiene el mismo significado
que la palabra asistir en español. Assist
significa ayudar mientras asistir significa ir a un lugar. Como personas bilingües
creo que es muy común que hagamos este error.
Cuando llegué a la preparatoria me pude dar cuenta de la diferencia en
la educación de los Estados Unidos y la de México, especialmente en el área de matemáticas.
En mi clase de matemáticas había un estudiante en cual hacia gran parte de las operaciones
de matemáticas en su mente y no estaba acostumbrado a enseñar el proceso que tuvo
que hacer para llegar a la respuesta (Wright, 2015, p.272). Algo que es muy común
que los maestros requieran ver cuando resolvemos problemas de matemáticas.
Definitivamente la
lectura en inglés para alguien quien apenas están aprendiendo el idioma (como
su segundo idioma), es un gran reto. Como mencioné anteriormente, las silabas
en inglés se pronuncian diferente dependiendo en la palabra. Pero en español las
palabras típicamente se pronuncian como están escritas. Creo que el reto más
grande para estudiantes que están aprendiendo el inglés como su segundo idioma es
en la materia de lectura y escritura ya que en esta materia es donde se pone
mas en practica nuestro conocimiento sobre un idioma nuevo. Aunque tengo que decir
que mis dificultades no fueron tan difícil comparado con los estudiantes que
recientemente llegan de otro país (newcomers)
ya siendo más grandes. En cual ellos han estado expuestos en un idioma por un
gran tiempo de sus vidas. Es un reto por varias razones, primeramente, ellos no
han estado expuestos al idioma, por lo cual no lo pueden dominar rápidamente. Segundamente
porque los dos lenguajes son muy diferentes en la gramática, sintaxis y en la semántica.
¡Muchas gracias
por tomarse su tiempo para leer esta entrada!

